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jueves, 20 de octubre de 2011

Mucho ruido y pocas luces

Aquí estamos de nuevo para seguir relatando lo que sucede con la cementera ilegal de Redondela.
Han pasado varios meses desde mi última entrada, meses en los que se podría pensar que "la falta de noticias es una buena noticia". Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
En pocas palabras: la planta continúa en funcionamiento abiertamente, es decir, sin fingir que permanecía cerrada con su particular "portero automático", si bien es cierto que el volumen de trabajo es menor (la crisis nos afecta a todos). Pero para compensarlo (y de paso "jorobarnos", por no decir otra cosa) han vuelto a taladrar al lado de nuestra casa. Y ahí está la cuestión.
Si echáis un vistazo a anteriores entradas veréis que el asunto de los taladros no es nada nuevo, tanto en el interior de los tambores de las hormigoneras como en el suelo, con una pala excavadora, la planta de hormigón se transforma en una insoportable cantera, produciendo ruido y temblores a lo largo del día.
Como los hábitos no cambian y esta empresa parece empeñada en no alterarlos, durante meses han estado vaciando los materiales sobrantes y lodos de hormigón directamente en el suelo, creando montañas a semejanza del suelo lunar que cuenta incluso con un cráter lleno de lodos grisáceos. Pues bien, llega un momento en que aquello no da para más y o limpias lo que hay o ya no pueden entrar ni los camiones y ahí es cuando comienzan las labores de limpieza con nuestra "querida" excavadora con taladro incorporado o como se llame, que se dedica a lo largo de todo el día a tratar de deshacer las montañas de piedras de cemento ya solidificadas y andar de arriba para abajo con los residuos.
Un día pasa, dos bueno, los aguantas, desde las ocho de la mañana dale que te pego, pero llevan así más de un mes y además frente a las ventanas del dormitorio.
 Nada que ya no podemos más y desesperados intentamos ver si se puede hacer algo hablando con los responsables de la nueva alcaldía que se enfrentan al problema por primera vez.
La respuesta ha sido positiva y en principio se ha intentado que no lo hagan tan seguido y/o tan temprano. Ya comentaré en otro momento quien ha sido el "mediador" que se merece una entrada para él solito.
Aprovechando nuestra visita al Concello, nos interesamos por el estado de los precintos, que como ya sabéis hace ya bastante tiempo que fueron quebrantados. Cual sería nuestra sorpresa al tener conocimiento que no se había llevado por parte de la policía local ningún seguimiento en este sentido, incumpliendo con las órdenes dadas por la alcaldía.
Una vez aclarado esto, la policía siguiendo las directrices del Ayuntamiento acudió a la empresa a comprobar en qué estado se encontraban los precintos y realizar los preceptivos informes para el Departamento de Urbanismo.

Nada más lejos de mi intención que ridiculizar a la policía local de Redondela, pero realmente no puedo más que reirme leyendo alguna de las "perlas" que han puesto en ellos, con la inestimable colaboración de algunos empleados de la planta de hormigón cuyas declaraciones completan la estampa:

Informe del 28/09/11
"Siendo la fecha y hora indicadas, somos comisionados por Jefatura para acudir a Vilar de Infesta, concretamente a la planta de Hormigones Vigo, y allí comprobar la situación de los precintos, y si en la citada empresa se está realizando algún tipo de actividad.
Una vez en el lugar, comprobamos que las puertas de la empresa estaban abiertas, y dentro de ella, observamos a un empleado con el cual nos entrevistamos. Se trata de ...Según nos cuenta, en la empresa no se está haciendo ninguna actividad. Posteriormente observamos que los precintos estaban rotos."

Informe del 30/09/11
Se trata de un informe idéntico al anterior en el que sólo cambia el empleado entrevistado que casualmente contesta lo mismo.

Informe del 04/10/11
En este informe se centran en comprobar el estado de los precintos relativos a la amasadora, edificación y equipos recicladores.
"Los elementos aludidos en la Resolución ... presentan los precintos rotos y/o desaparecidos, excepto la cinta transportadora, que presenta la cinta de policía colocada, pero con el precinto semilevantado".

Informe del 04/10/11
Aquí se centran en el precinto del silo.
"A la salida del silo precintado le desapareció el precinto colocado, observándose la boca abierta".

Yo no es por nada, pero, si no hay actividad en la empresa, ¿para qué tienen el portal abierto y rompen los precintos?, ¿y los empleados que están jugando al parchís?.
Y otra cosita, si el día 28 de septiembre están los precintos rotos, ¿no se supone que seguirán rotos el día 30 y el 4 de octubre?. Sí, vale, ya sabemos que los amables empleados de la empresa llevaban un tiempo quitando y poniendo las vallas y la cinta de la policía en su sitio para ver si "colaba" y nadie se daba cuenta, pero de ahí a volverse a precintar ellos solos ... claro que como los precintos estaban desaparecidos siempre cabía la posibilidad de que volvieran a aparecer ...
Hasta la próxima.

lunes, 31 de mayo de 2010

La victoria más importante: Paralización total de la actividad

La semana pasada recibimos la que a mi juicio ha sido la noticia más importante en lo que a nuestros pleitos con la cementera de Vilar se refiere, al menos en los últimos años.
El Tribunal Superior de Justicia de Galicia nos ha concedido todo lo que hemos solicitado y ha ordenado la paralización total de la actividad de la planta de hormigón cuyo funcionamiento vulnera derechos fundamentales constitucionalmente protegidos.
Os explico los antecedentes por si os habeis perdido:
Después de la victoria parcial el pasado junio en el procedimiento contencioso administrativo de protección de los derechos fundamentales, en la que se obligaba a la cementera a parar en horario nocturno así como en fines de semana, ninguna de las partes estábamos de acuerdo con el fallo. Así pues todos apelamos: La empresa y el Concello de Redondela solicitaron que se revocase la sentencia y se desestimase la demanda, mientras que nosotros solicitamos que se estimase totalmente, es decir, que no sólo parase la actividad en horario nocturno sino por completo.
Entre otros argumentos, cabe destacar el alegado por la empresa de que no tenemos nuestro domicilio aquí, (al lado de la cementera), algo que aunque parezca una tontería nos ha hecho mucho daño, por la aportación al juicio de unos testigos (vecinos) que como en su momento expliqué tienen relación directa con la planta de hormigón y que faltaron a la verdad de manera consciente, conocedores de que vivimos aquí, con la única intención de hacernos daño. Y es que muy sabedores de la falsedad de su afirmación, la empresa no lo aportó en el escrito de alegaciones a la demanda sino con posterioridad, cuando ya no cabía la posibilidad por nuestra parte de aportar pruebas para defendernos. Es por ello que el Tribunal, consciente de esta "maniobra" manifiesta en la sentencia que "si se admitiese su planteamiento posterior también tendría que admitirse la aportación por el actor de la certificación municipal de convivencia que desvirtúa esa afirmación".
El Tribunal Superior de Justicia de Galicia también considera suficiente la aportación probatoria de la existencia de ruido y polvo, tanto por la sentencia firme dictada por ellos mismos en 2007 en este sentido, como por la calificación administrativa de la actividad como "molesta por producción de ruidos y polvo en suspensión", además de las apreciaciones de la Policía Local, poniendo de manifiesto que "aparte de los ruidos derivados de la actividad constante de la planta existen otros más intensos y que se reiteran en determinadas circunstancias, como los de las cargas de los camiones desde los silos", desestimando además las mediciones aportadas por la cementera "tomadas en un solo día y desde la 11:20 a las 12:35 horas, por lo que resulta fácil que en ese período de tiempo se evitase llevar a cabo esas operaciones más ruidosas".

Como último argumento definitivo, aunque los anteriores ya eran suficientes para estimar nuestra demanda, el Tribunal ha tenido en cuenta "que la actividad de la planta de hormigón, la continuación de cuyo funcionamiento permite la resolución administrativa impugnada al suspender sus efectos, es contraria a la legalidad, pues carece de licencia al ser anulada la que en su día fue concedida para desarrollarla".
"Es cierto que existe el deber jurídico de soportar, siempre que no rebasen determinados límites, algunas molestias derivadas de actividades que son necesarias para el desarrollo de la vida social, pero no lo es menos que tal obligación no existe respecto de actividades ilegales", concluye el Tribunal.

Por todo ello, la planta de fabricación de hormigón deberá cesar su actividad por completo, al menos hasta que se resuelva el recurso de lesividad.
En conclusión, por encima de los intereses económicos (obras del AVE, indemnizaciones millonarias, contratos que cumplir, etc), el Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha reconocido algo que hace mucho tiempo que llevamos diciendo y es que el funcionamiento de esta planta de hormigón es ilegal, y no tenemos por qué soportarla, ya que día tras día (y noche tras noche), nos está haciendo daño y aunque seamos muy poquita cosa en comparación con un Ayuntamiento o una empresa millonaria, también merecemos hacer valer nuestros derechos por encima del dinero.