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martes, 1 de octubre de 2013

Consideraciones jurídicas tras la moción


Tal y como expuse en mi entrada anterior, responderé en las siguientes entradas a lo manifestado en el pleno por la Secretaria del Concello, pues como como representante de los servicios jurídicoas del Concello, ha sido la que ha explicado el posicionamiento del mismo ante la problemática de la cementera, alegando una serie de cuestiones sobre las cuales no solamente no estamos de acuerdo, sino que consideramos que ha faltado a la verdad.


A pesar de no contar con su intervención al completo, el audio proporcionado por Radio Redondela es suficiente para centrarnos en 3 puntos:
  1. No hay orden de cierre por parte de los tribunales y el Concello está cumpliendo con la legalidad.
  2. La actividad de la planta NO es ilegal desde hace 24 años. Una parte está amparada por licencia.
  3. En caso de cierre el Concello tendría que indemnizar a la cementera con 36 millones de euros.
Vamos a ver lo que han dicho jueces, tribunales y el Consello Consultivo de Galicia al respecto:

Sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Vigo (2004)

El juzgado considera que en 2002 debió haberse decretado la clausura de la actividad por parte del Concello: "La flagrante, reiterada y prolongada inobservancia por la empresa de lo ordenado en tales requerimientos debió llevar al archivo del expediente y a la CLAUSURA DE LA ACTIVIDAD "

 
En dicha sentencia, se reitera nuevamente que "esta cadena de incumplimientos, además se ha prolongado durante un periodo de tiempo que se cuenta en años, que habría justificado el archivo del expediente y el CIERRE DEFINITIVO DE LA ACTIVIDAD"


Se menciona incluso que concurre causa de NULIDAD DE PLENO DERECHO.
Lo que impide al juzgado a entrar a valorar el acto y declarar la nulidad de la licencia e incluso acordar el cierre y la demolición es la INACTIVIDAD DE LA ADMINISTRACIÓN que en su momento no tramitó el procedimiento completo, por ello condena al Concello a "iniciar, tramitar y concluir el procedimiento previsto en el art 102 LPAC para la revisión de oficio de la licencia de actividad otorgada el 21-12-1998, formulando propuesta de resolución y remitiendo el expediente al Consello Consultivo de Galicia, para su dictamen preceptivo".



Sentencia de Apelación del Tribunal Superior de Justicia de Galicia (2007)

El tribunal entra a analizar los 5 motivos apreciados por el juzgado para estimar el recurso:
  1. Incumplimiento del artículo 34 del RAMINP.
  2. Ausencia de la autorización de vertido por el organismo de cuenca.
  3. Falta del certificado de fin de obra que acredite la adecuación con el proyecto.
  4. Incumplimiento de las limitaciones que al emplazamiento establecen los artículos 4 y 11 del RAMINP.
  5. Concesión de la licencia de obras sin concesión previa o simultánea de la actividad.
 
Siendo desestimados todos y cada uno de los argumentos alegados en el recurso, cabe destacar como una vez más el tribunal manifiesta su sorpresa ante la ubicación de las instalaciones "a pocos metros de un Colegio de Educación Infantil y de viviendas habitadas" y dejando claro que estos hechos debieron haberse tenido en cuenta por el Concello, refrendando de este modo lo ya manifestado en la sentencia de primera instancia: "las administraciones actuantes NO hayan cumplido con su OBLIGACIÓN LEGAL de ofrecer una motivación suficiente y razonable que justifique emplazamiento tan insólito para una industria de esta naturaleza".

 
Por si esto fuera poco, el tribunal deja claro que se trata de "una actividad desarrollada a lo largo de muchos años al margen absolutamente de la legalidad, con amparo en una insuficiente licencia de obras que nunca debió concederse antes de la licencia de actividad".


Sin posibilidad de recurso, con la condena firme tras esta sentencia, el Concello se vio obligado a llevar a cabo la revisión de oficio de la licencia.

A pesar de los 5 motivos apreciados por la justicia según los cuales se debe declarar la NULIDAD de pleno derecho de la licencia en la propuesta de resolución del Concello (08-01-2008) dictada en el expediente administrativo de revisión de oficio de la licencia de actividad, se concluía que no concurre en el acto administrativo  de otorgamiento de la licencia ningún determinante de su nulidad.

Dictamen del Consello Consultivo de Galicia

 Analizada la propuesta de resolución favorable a la cementera aportada por el Concello de Redondela,  el Consello Consultivo manifiesta de forma contundente su oposición a la misma
"Todas estas previsiones concluyen en un dato inequívoca, el de una clara y terminante INFRACCIÓN URBANÍSTICA, pues el emplazamiento del terreno no permitía la instalación de una fábrica de tal naturaleza, cuestión que debió de haberse tenido en cuenta en el momento de otorgarse la licencia de actividad pues vicia de NULIDAD la misma ...
En conclusión, siendo apreciable el vicio de nulidad invocado con una clara infracción urbanística y a la vista de los antecedentes disponibles, procede la DECLARACIÓN DE NULIDAD DE LA LICENCIA DE APERTURA  otorgada por el Concello de Redondela a la empresa Hormigones Vigo S.L. en fecha 21-12-1998, lo que se determina con carácter preceptivo y vinculante."

No conforme con la conclusión del dictamen, se solicita por parte del Concello la aclaración o en su caso la rectificación de dicho dictamen ya que "no resulta factible su aplicación en sus propios términos por parte de esta Administración al incurrir involuntariamente en errores de apreciación sustanciales".
 
El Concello repite nuevamente los mismos argumentos que ya había alegado con anterioridad en la propuesta de resolución, llegando incluso más allá mencionando la problemática legal que supondría para el Concello declarar la nulidad de la licencia con las CONSECUENCIAS INDEMNIZATORIAS que en este caso resultarían cuantiosas.

 
A pesar de ello, el Consello Consultivo hizo caso omiso a los argumentos esgrimidos por el Concello y mantuvo invariable el Dictamen.



Sin más opciones, el Concello se vio obligado, muy a su pesar, como han manifestado reiteradamente a dictar la Resolución de 2 de Junio de 2008 en la que se declara la NULIDAD de la licencia de apertura y puesta en funcionamiento de 1998.

 
Como es sabido, la anulación de la licencia trae consigo la PARALIZACIÓN de la actividad, algo a lo que no estaban dispuestos por lo que iniciaron el ya famoso procedimiento de declaración de lesividad, dejando sin efecto esta resolución y especialmente la parte que obligaba a paralizar la actividad de la cementera.
Frente a lo que considerábamos una injusticia, pues el Concello estaba permitiendo que una empresa ilegal continuase con su actividad, plantamos cara una vez más acudiendo a la justicia:

Sentencia Derechos Fundamentales Vigo (2009)

Vamos a comenzar analizando uno de los argumentos alegados por el Concello para inadmitir el recurso: la resolución recurrida es meramente de trámite y de inicio del proceso de lesividad, no siendo susceptible de recurso autónomo. Deja claro el juez que dicha resolución al llevar aparejada una medida cautelar de suspensión "susceptible de producir una eficacia inmediata en la esfera de los administrados, tal medida es susceptible de una impugnación autónoma,
SIN NECESIDAD DE ESPERAR A LA RESOLUCIÓN DEL EXPEDIENTE PRINCIPAL".

 Tenemos claro pues, ya desde un inicio, que la sentencia dictada en el Procedimiento de Protección de los Derechos Fundamentales impugnando la medida cautelar por la que se faculta la actividad de la cementera debe ejecutarse sin esperar por el resultado de la lesividad, pues de no ser así resultaría inútil la impugnación.

Cabe destacar también, que una vez más un juez culpabiliza al Concello de la situación: "dicha actividad viene propiciada por la resolución del Concello aquí recurrida, que suspende los efectos de la anulación de la licencia de actividad, de dicha planta, atendiendo exclusivamente a los posibles perjuicios que la paralización podría causar a la empresa, pero sin realizar valoración alguna de los derechos constitucionales del actor y su familia que también han de ser ponderados ..."


Como podemos comprobar, este continúa siendo el argumento principal del Concello de Redondela para negarse a paralizar la actividad, a pesar de la oposición del juez.

En un intento de conciliar el derecho al trabajo y la protección de nuestros derechos, en esta sentencia consideró que UN MÍNIMO RESPETO por nuestros derechos implicaba al menos la paralización de la actividad en horario nocturno, así como los fines de semana.

Sentencia Derechos Fundamentales Tribunal Superior de Justicia (2010)

El Tribunal desestima uno por uno los argumentos tanto del Concello como de la cementera, yendo más allá, llegando a manifestar con contundencia que "la actividad de la planta de hormigón, la continuación de cuyo funcionamiento permite la resolución administrativa impugnada, al suspender sus efectos, es CONTRARIA A LA LEGALIDAD pues carece de licencia al serle anulada la que en su día fue concedida para desarrollarla".
En consecuencia, el Tribunal procede a anular la parte de la resolución que facultaba a la cementera a continuar con su actividad, es decir, existe pendiente un procedimiento de lesividad, pero la planta de hormigón DEBE TENER PARALIZADA SU ACTIVIDAD.

 
Una vez más, el Concello no está dispuesto a cerrar la planta de hormigón, por lo que nos vemos obligados a acudir de nuevo a la justicia y solicitar la ejecución forzosa de la Sentencia firme.

Auto de Ejecución de la Sentencia de Derechos Fundamentales (2013)

Con la Sentencia firme en la mano, el Concello continúa con la misma estrategia empleada anteriormente con el Dictamen del Consello Consultivo y alega que concurren causas de "imposibilidad material o legal de ejecutar la sentencia".

 
Resulta cuando menos curiosa la descripción de los hechos juzgados en las sentencias de 2004 y 2007 que realiza el juez, presentando a la perfección el escenario que enmarca a la cementera y que niega la Secretaria del Concello:
  • Ubicación cercana a un colegio y viviendas que vienen sufriendo molestias y perjuicios de toda índole y que NO fue tenida en cuenta por el Concello. La clasificación de la actividad como insalubre determinaba la aplicación del régimen de distancias previsto en el art. 4 del RAMINP.
  •  Canal de vertido hacia el regato Arvela no previsto en el proyecto de obras.
  • Desarrollo de una actividad a lo largo de muchos años, al margen absolutamente de la legalidad, con amparo de una insuficiente licencia de obras que nunca debió concederse al margen de la licencia de actividad.
 
De igual contundencia, el juez tacha de LÁBIL O INVERAZ el argumento del Concello de que la planta de hormigón no está en la malla urbana ni que su ubicación no reúne las condiciones de núcleo rural, acusando directamente al Concello (y a la empresa) de VIOLENTAR LA NORMATIVA MEDIOAMBIENTAL al haber concedido de forma indebida la licencia.

 
El argumento más importante, aquel repetido en numerosas ocasiones y directamente relacionado con la supuesta indemnización es desmontado por el juez:

"Se ha llegado a decir tanto por el Concello como por la entidad codemandada que el cese de su actividad (que afectaría a aquella obra pública del Ministerio de Fomento) supondría la pérdida de puestos de trabajo. Bien, este argumento debe ser claramente abandonado, pues por un lado ni se sabe:
a) Cuantas personas trabajan en la planta de Millarada-Vilar de Infesta.
b) Cómo pesa la actividad productiva del Grupo JCA Hormigones en la economía municipal o comarcal; y por otro lado, el trabajo y la capacidad productiva no son incompatibles con la BÚSQUEDA Y ACOMODO DE UN ENCLAVE MÁS ADECUADO a aquella actividad que sí tiene dimensión contaminante. Tampoco justifican la PÉRDIDA DE CALIDAD DE VIDA DE LOS VECINOS, ni la PERTURBACIÓN INSISTENTE EN LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LAS PERSONAS. Es más EL PROPIO CONCELLO DEBIÓ VELAR MEJOR POR LA SALUD DE SUS HABITANTES cuando dio la licencia nada más y nada menos que en 1998".

 
Por último, el juez sentencia que "NO HAY IMPOSIBILIDAD LEGAL NI MATERIAL PARA LA EJECUCIÓN DE LAS SENTENCIAS de 24 de junio de 2009 dictada por este juzgado, y la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia de 29 de abril de 2010".

 
Creemos que todo lo dicho desmiente uno por uno los argumentos expuestos por la Secretaria del Concello, que una vez más parece interpretar los hechos manifestados por jueces y tribunales "a su manera" velando siempre por los intereses del Concello que casualmente siempre son los mismos que los de la cementera, obviando para ello los derechos de los vecinos.
En mi siguiente entrada haré una valoración más personal de lo acontecido.


domingo, 1 de marzo de 2009

Una cementera de Vilar sin licencia impide ejecutar una orden de cierre de la Alcaldía

Una vez más Faro de Vigo se ha hecho eco de la situación que vivimos en Vilar con la cementera ilegal. Quisiera dar las gracias a este periódico y al periodista Antonio Pinacho por su gran trabajo.

Una cementera de Vilar sin licencia impide ejecutar una orden de cierre de la Alcaldía. Antonio Pinacho. 1 de Marzo de 2009.

Los responsables de la planta no permitieron el acceso a sus instalaciones a la Policía Local para proceder al precinto.

Los responsables de una planta de hormigones de Vilar de Infesta impidieron a la Policía Local acceder a sus instalaciones para proceder al precinto de tres actuaciones que carecen de licencia de apertura y de actividad.


Los agentes pretendían ejecutar una resolución de la Alcaldía por la que se ordena la clausura inmediata de las instalaciones en situación irregular con el objeto de preservar la salubridad y seguridad de las personas que residen en el entorno.Según consta en el parte de la Policía Local, los agentes acudieron a la empresa acompañados por la aparejadora municipal y el vigilante de obras para dar cumplimiento a la orden de cierre ordenada por el alcalde, Xaime Rei. Sin embargo, los responsables de la empresa “no permitieron el acceso a las instalaciones justificando que carecían de un mandamiento judicial que ordenase la entrada al recinto” de la planta de hormigones. A pesar de que los agentes explicaron que el mandamiento judicial no era perceptivo en este caso, los representantes de la empresa “mantuvieron su impedimento a la entrada a los lugares que debían ser precintados”, según indica el informe policial.

El conflicto con la cementera de Vilar lleva años sin resolverse. El pasado mes de junio una resolución de la Alcaldía ordenaba la anulación de la licencia de apertura y actividad de la empresa, otorgada en diciembre de 1998, en conformidad con un dictamen del Consello Consultivo de Galicia con carácter preceptivo y vinculante.Esta decisión se basa en una sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Vigo, confirmada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia en marzo de 2007, que obligaba al Concello redondelano a iniciar un procedimiento para la revisión de la licencia de actividad tras las denuncias presentadas por un ciudadano, Xosé Manuel Crespo, que reside en las inmediaciones de la fábrica.

El dictamen del Consello Consultivo señala que se cometió una “clara infracción urbanística”, puesto que el emplazamiento, según consta en el documento, “no permitía la instalación de una fábrica de tal naturaleza, cuestión que debía haber tenido en cuenta [el Concello] en el momento de otorgar la licencia de actividad, pues vicia de nulidad la misma”.Además, según la resolución del Consello Consultivo, la licencia también se concedió “sin la correspondiente autorización del organismo de cuenca para la realización de vertidos”.Sin embargo, la clausura de la planta podría acarrear consecuencias negativas para las arcas municipales, puesto que el empresario reclamaría una indemnización millonaria. Para evitar este problema, el Ayuntamiento interpuso un mes después un recurso de lesividad ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, por lo que será un juez el que dictamine el final del proceso.

lunes, 17 de noviembre de 2008

El Concello de Redondela paraliza una fábrica de hormigones en Vilar

EL CONCELLO DE REDONDELA PARALIZA UNA FÁBRICA DE HORMIGONES EN VILAR (28 de Junio de 2008). Faro de Vigo.
Antonio Pinacho

Una resolución del Concello de Redondela en base a las denuncias de un vecino ordena la paralización de la actividad de la empresa Hormigones Vigo S.L, situada en la parroquia de Vilar de Infesta, al anulas la licencia de apertura y puesta en funcionamiento de la planta otorgada en diciembre de 1998.

La decisión del gobierno local responde a una sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Vigo, confirmada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia en marzo de 2007, que obligaba al Concello redondelazo a iniciar un procedimiento para la revisión de la licencia de actividad tras las denuncias presentadas por XMCC, que reside en las inmediaciones de la planta.


El expediente fue remitido al Consello Consultivo de Galicia, cuyas conclusiones del dictamen preceptivo resultan demoledoras contra el Ayuntamiento. Este informe señala que se cometió una “clara infracción urbanística”, puesto que el emplazamiento, según consta en el documento, “no permitía la instalación de una fábrica de tal naturaleza, cuestión que debía haber tenido en cuenta (El Concello) en el momento de otorgar la licencia de actividad, pues vicia de nulidad la misma”.

Además, según la resolución del Consello Consultivo, la licencia también se concedió “sin la correspondiente autorización del organismo de cuenca para la realización de vertidos”.
La empresa Hormigones Vigo S.L, puede interponer un recurso de reposición contra la orden de paralización de la actividad, o un recurso contencioso administrativo ante el Juzgado.

miércoles, 8 de octubre de 2008

La Licencia

Ya que evidentemente no se trataba de una cuestión medioambiental, afrontamos el problema desde otro punto de vista. Estaba claro que el terreno no era para este tipo de industria, calificada por el RAMINP, como una actividad molesta, insalubre, nociva y peligrosa, que de ninguna manera podría estar ubicada tan cerca de viviendas y de un colegio.

Sabiendo que en 1996 el ayuntamiento de Redondela le había concedido la licencia de obras, (recordemos que la empresa comenzó a funcionar en 1989) y que en 1998 le concedió la de apertura y puesta en funcionamiento, estaba claro que se trataba de un problema urbanístico, en el que resaltaba la actuación irregular del Ayuntamiento de Redondela.
Para todos aquellos que no lo sepais (yo incluido), la licencia de apertura ha de obtenerse de manera anterior o al menos simultánea a la de obras, ya que de lo contrario sería un gasto inútil realizar la construcción si luego no vas a poder llevar a cabo la actividad en ella.
Por si esto fuera poco, la licencia de apertura estaba condicionada a la obtención de la autorización de vertidos correspondiente del Organismo de Cuenca, que finalmente fue conseguida en 2004.

Con este panorama, en junio de 2002 decidimos iniciar un largo proceso contencioso-administrativo interponiendo acción de nulidad contra el otorgamiento de la licencia de apertura de 1998.
Las sentencias, primero del Juzgado de lo Contencioso administrativo de Vigo (2004), y luego del Tribunal superior de Justicia de Galicia (por apelación de la empresa)(2007), resultan clarificadoras con respecto a la omisión del Ayuntamiento y su implicación en el problema, quedando bastante espantados ante la inusual colocación de esta empresa en un terreno calificado como núcleo rural existente tradicional, permitiéndose sólo el uso industrial de segunda categoría (taller familiar o artesanal).

Sin embargo, en ambas sentencias se pone de manifiesto la imposibilidad de los jueces de clausurar la planta, debido a la omisión del Ayuntamiento de Redondela a la hora de realizar la revisión de oficio de la licencia, por lo que condenan al mismo, como es lógico, a iniciar, tramitar y concluir dicho procedimiento de revisión de oficio, formulando propuesta de resolución y remitiendo el expediente al Consello Consultivo de Galicia, en el plazo improrrogable de tres meses.

Como la justicia, ya todos lo sabemos, es lenta, y el Ayuntamiento de Redondela parece interesado en demorar aún más los plazos, finalmente enviaron el expediente al Consello Consultivo en Enero de 2008, por supuesto rechazando la revisión y mis peticiones.

Sin embargo, una importante victoria llegaría poco tiempo después. Dos meses más tarde, el Consello Consultivo, cuyo dictamen es preceptivo y vinculante para el Ayuntamiento, de forma contundente declara la nulidad de la licencia, por unanimidad de todos sus miembros, manifestando la existencia de una clara infracción urbanística. El Ayuntamiento, en un alarde de desesperación manifiesta, trató de convencer al Consello Consultivo en un escrito posterior de que esa decisión supondría la ruina para el mismo, pues supondría el pago de indemnizaciones millonarias, y solicitó una rectificación del dictamen alegando que el mismo Consello Consultivo había cometidos errores a la hora de leer e interpretar el expediente.
No sirvió de nada. No había ningún error, y aunque le pese al Ayuntamiento, la licencia fue declarada nula de pleno derecho.